Núm. 5 (2014): El ámbito de los negocios en Serbia y en el sudeste europeo

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Desde que comenzó la crisis económica, la preocupación fundamental para la mayoría de ciudadanos del continente estuvo centrada en la Eurozona. El impacto tan negativo que tuvo la crisis sobre países como Grecia, España o Portugal, fijó la atención sobre las políticas nacionales de los Estados miembros y sobre las medidas adoptadas desde Bruselas o desde el Banco Central Europeo. Por otro lado, las fronteras de la Unión Europea tienen el efecto psicológico de incentivar el olvido de lo que ocurre fuera de ellas, aunque en perspectiva estén en cuestión países candidatos como Serbia, Macedonia, Albania o Montenegro, que tienen como socio comercial principal a la propia UE.

La crisis económica es una constante en la vida económica de la región desde la fragmentación de Yugoslavia. Los países de la región tienen que acometer muchas reformas vinculadas a su condición de países ex socialistas, pero también a su condición de futuros miembros de la UE. El hecho de que la ampliación no sea una prioridad en este momento para las cancillerías de la UE, y que estos países tengan que incentivar la actividad económica local, hace que la situación no sea de ninguna manera fácil: altos niveles de desempleo, necesidad de reformas legislativas, racionalización de los procedimientos burocráticos, lucha contra la corrupción o fortalecimientos de las garantías judiciales son desafíos en sistemas que aguantaron el impacto de la transición hacia una sociedad de mercado, pero que se encuentran anquilosadas para acometer los retos de la economía actual por falta de voluntad política, por los costes inmediatos de dichas reformas (sociales y electorales) o por el simple arraigo de los hábitos socio-económicos de los periodos anteriores.

Con el objetivo de tomar el pulso a la actualidad económica, Balkania ha recurrido a diferentes especialistas para que ilustren qué dificultades se encuentran los inversores, con la idea de dibujar un paisaje general de los negocios en Serbia y en la región en general. Siniša Zarić en su contribución recoge las exigencias más habituales entre los inversores extranjeros en Serbia, así como una interesante comparación mediante indicadores económicos sobre el grado de competitividad del país balcánico en relación con países como Croacia, República Checa o Bulgaria, que han sufrido grandes transformaciones económicas desde su etapa socialista o soviética. Sus conclusiones destacan la importancia del Estado de Derecho como variable relevante para crear un contexto de inversiones estimulante.

Marko Malović y Duško Bodroža cuestionan la estrategia de desarrollo dependiente de las Inversiones Extranjeras Directas (IED) en Serbia, a partir de un escenario complejo donde “las consecuencia provocadas por las privatizaciones son numerosas y se reflejan en el déficit de la balanza de pagos, en el alto desempleo, en el pobre desempeño de la exportación, en la tasa elevada de inflación y en la inestabilidad del tipo de cambio”. Los autores recogen qué conceptos son erróneos sobre cómo la IED puede confrontar esta situación económica.

Las energías renovables se han revelado como un sector clave a nivel de inversiones, pero también como un sector necesario desde un punto de vista ecológico. José María Gómez plantea las problemáticas de la inversión en este sector pero también sus posibilidades teniendo en cuenta experiencias más consolidadas: “Los Balcanes no representan una región con niveles de producción energética significativos y constituyen en su mayoría mercados energéticos de pequeño tamaño. Lejos de ser una desventaja, a la larga podría resultar un factor positivo permitiendo evitar los errores cometidos en el pasado por mercados energéticos más desarrollados”. En perspectiva está rentabilizar un sector con mucho futuro pero también que se enfrenta a diversos obstáculos políticos, legales y económicos.

El sector agroeconómico en Serbia será uno de los que sufrirá más cambios a corto plazo, en otros motivos, dada la evidente necesidad de adaptar progresivamente la política agraria y rural con la política de la UE en el mercado común. Sobre esta cuestión Nenad Ilić defiende que: “La ausencia del desarrollo adaptivo podría causar efectos desfavorables que se reflejarían en la disminución de la población rural, en la alta tasa de desempleo y en el cada vez más alto índice de vejez de la población rural”. En este contexto sostiene que las cooperativas agrícolas deben ser estimuladas gradualmente.

Veran Stanćetic focaliza los problemas derivados de la lentitud del sistema, las leyes inadecuadas o su inaplicación “en la ineficiencia en la organización del sector público – instituciones débiles y baja calidad de la administración pública (poor governance). En suma, se trata de la (ir)responsabilidad e ineficiencia de la elite política”. Ante lo cual el autor indica las vías de reformas posibles y deseables que se deben implementar para estimular un desarrollo económico más intenso.

La salida de Croacia de la CEFTA con su entrada en la Unión Europea, afecta al tipo de relaciones económicas que tienen los países en el sudeste europeo, generando nuevas posibilidades de intercambio entre los actuales miembros del acuerdo. Rade Škorić sostiene que “es de esperar que los productores de Serbia sepan aprovechar esta nueva situación y las preferencias que tienen en su intercambio con los países CEFTA, frente a Croacia cuyos productos están sujetos a derechos aduaneros”.

Para finalizar, desde mi posición como director de la revista, me gustaría transmitir mi agradecimiento a los autores de los artículos, a la Embajada de España en Belgrado, y, en especial a las traductoras Marija Minić y Dragana Štrbac, y a la Oficina Económica y Comercial, en la persona de su jefe Aitor Mate, por la ayuda mostrada y por la ilusión con la que hemos afrontado todos este proyecto, que se verá reflejado como cada año durante la presentación de la revista en el Instituto Cervantes de Belgrado. Esperamos que el trabajo realizado en Balkania n“ 5 (2014) sirva para acercar el sudeste europeo a las economías europeas y a la española en particular. Que al sector público, como al sector privado, tanto en los negocios, como en el mundo académico, esta edición les suponga, como lo viene siendo hasta el momento, una publicación interés.

Miguel Rodríguez Andreu

Director de Balkania

Publicado: 2014-11-15

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